Generalidades de osteología
La osteología es parte de la anotomía,
específicamente la rama de la morfología que estudia la forma y estructura de
los huesos.
El cuerpo humano está formado por 126 huesos en un esqueleto adulto. Este sistema esqueleto se divide en dos partes:
El cuerpo humano está formado por 126 huesos en un esqueleto adulto. Este sistema esqueleto se divide en dos partes:
El esqueleto axial (80 huesos): está
compuesto por los huesos de la cabeza (cráneo o neurocráneo) y cara o viscerocráneo,
cuello (hueso hioides y vértebras cervicales) tronco (costillas, esternón, vertebras
torácicas y lumbares, y sacro).
Esqueleto apendicular (126 huesos): lo componen los huesos de los miembros superiores e inferiores y la cintura escapular (pectoral) y cintura pélvica.
El esqueleto se compone de cartílagos y huesos.
El cartílago es un tipo de tejido conectivo semirrígido que forma las partes corporales que requieren mayor flexibilidad. La porción del cartílago y huesos cambia según la persona crece, cuanto más joven más cantidad de cartílago posee; los huesos de un recién nacido son blandos y flexibles debido a que se componen principalmente de cartílago.
El hueso es un tejido vivo, un tipo de tejido conectivo duro altamente especializado que compone la mayor porción del esqueleto. Sus funciones son: dar soporte, permitir el movimiento, la producción de hematopoyesis, almacenamiento de minerales y proteger los órganos vitales.
Un tejido conectivo fibroso cubre todos los huesos excepto donde hay cartílago articular, el periostio rodea los huesos y el pericondrio cubre los tejidos con cartílago, el periostio y el pericondrio nutren la cara externa del tejido esquelético, pueden agregar mas cartílago y son la interfase para la inserción de ligamentos y tendones.
Los dos tipos de hueso son:
Hueso compacto y hueso esponjoso se diferencian por la cantidad de materia sólida y el número y tamaño de espacios que contienen. Todos los huesos tienen una capa superficial de hueso compacto y una masa central de hueso esponjoso excepto donde queda reemplazado por la cavidad medular. Dentro de la cavidad medular y entre las espículas de hueso esponjoso hay medula ósea amarilla (grasa) o roja (que forma las células sanguíneas y plaquetas), o una combinación de ambas. El hueso en el sujeto vivo posee cierta elasticidad y dureza.
Los huesos se clasifican según su forma en:
Huesos largos: son tubulares por ejemplo el humero
Huesos cortos: son cuboides y se hallan en el tarso (tobillo) y el carpo (muñeca)
Huesos planos: cumplen una función protectora habitualmente por ejemplo los huesos planos del cráneo que protegen el encéfalo.
Huesos irregulares: tienen forma diferente a los huesos largos, cortos y planos por ejemplo los de la cara.
Huesos sesamoideos: se desarrollan en ciertos tendones y se hallan donde estos cruzan los extremos de los huesos largos de los miembros; protegen a los tendones frente al excesivo desgaste y a menudo modifican el ángulo de inserción tendinosa.
Los detalles óseos aparecen donde se insertan los tendones, ligamentos y fascias o donde las arterias se hallan adyacentes a los huesos o los penetran. Otras formaciones están relacionadas con el paso de un tendón o para controlar el tipo de movimiento que ocurre en una articulación, algunos detalles son los siguientes:
· Cuerpo
· Capitulo
· Cóndilo
· Cresta
· Cara, carilla o fosita
· Foramen
· Epicóndilo
· Fosa
· Surco
· Cabeza
· Línea
· Maléolo
· Cuello
· Incisura
· Proceso
· Protuberancia
· Espina
· Trocánter
· Tróclea
· Tubérculo
· Tuberosidad
Los tipos de osificación es decir de formación de los huesos son: Intramembranosa que es una formación directa del mesénquima que se inicia en el periodo fetal y endocondral: formación indirecta a partir del mesénquima y el hueso reemplaza posteriormente la mayor parte del cartílago.
Bibliografía:
Esqueleto apendicular (126 huesos): lo componen los huesos de los miembros superiores e inferiores y la cintura escapular (pectoral) y cintura pélvica.
El esqueleto se compone de cartílagos y huesos.
El cartílago es un tipo de tejido conectivo semirrígido que forma las partes corporales que requieren mayor flexibilidad. La porción del cartílago y huesos cambia según la persona crece, cuanto más joven más cantidad de cartílago posee; los huesos de un recién nacido son blandos y flexibles debido a que se componen principalmente de cartílago.
El hueso es un tejido vivo, un tipo de tejido conectivo duro altamente especializado que compone la mayor porción del esqueleto. Sus funciones son: dar soporte, permitir el movimiento, la producción de hematopoyesis, almacenamiento de minerales y proteger los órganos vitales.
Un tejido conectivo fibroso cubre todos los huesos excepto donde hay cartílago articular, el periostio rodea los huesos y el pericondrio cubre los tejidos con cartílago, el periostio y el pericondrio nutren la cara externa del tejido esquelético, pueden agregar mas cartílago y son la interfase para la inserción de ligamentos y tendones.
Los dos tipos de hueso son:
Hueso compacto y hueso esponjoso se diferencian por la cantidad de materia sólida y el número y tamaño de espacios que contienen. Todos los huesos tienen una capa superficial de hueso compacto y una masa central de hueso esponjoso excepto donde queda reemplazado por la cavidad medular. Dentro de la cavidad medular y entre las espículas de hueso esponjoso hay medula ósea amarilla (grasa) o roja (que forma las células sanguíneas y plaquetas), o una combinación de ambas. El hueso en el sujeto vivo posee cierta elasticidad y dureza.
Los huesos se clasifican según su forma en:
Huesos largos: son tubulares por ejemplo el humero
Huesos cortos: son cuboides y se hallan en el tarso (tobillo) y el carpo (muñeca)
Huesos planos: cumplen una función protectora habitualmente por ejemplo los huesos planos del cráneo que protegen el encéfalo.
Huesos irregulares: tienen forma diferente a los huesos largos, cortos y planos por ejemplo los de la cara.
Huesos sesamoideos: se desarrollan en ciertos tendones y se hallan donde estos cruzan los extremos de los huesos largos de los miembros; protegen a los tendones frente al excesivo desgaste y a menudo modifican el ángulo de inserción tendinosa.
Los detalles óseos aparecen donde se insertan los tendones, ligamentos y fascias o donde las arterias se hallan adyacentes a los huesos o los penetran. Otras formaciones están relacionadas con el paso de un tendón o para controlar el tipo de movimiento que ocurre en una articulación, algunos detalles son los siguientes:
· Cuerpo
· Capitulo
· Cóndilo
· Cresta
· Cara, carilla o fosita
· Foramen
· Epicóndilo
· Fosa
· Surco
· Cabeza
· Línea
· Maléolo
· Cuello
· Incisura
· Proceso
· Protuberancia
· Espina
· Trocánter
· Tróclea
· Tubérculo
· Tuberosidad
Los tipos de osificación es decir de formación de los huesos son: Intramembranosa que es una formación directa del mesénquima que se inicia en el periodo fetal y endocondral: formación indirecta a partir del mesénquima y el hueso reemplaza posteriormente la mayor parte del cartílago.
Bibliografía:
Moore, K. L. (2017). Anatomia con orientacion clinica . Filadelfia : Wolters Kluwer.
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